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1b -  Éveil des chakras - chakra - chacra - vitalité - santé - énergie - magnétisme - croissance personnelle - aura - spititualité

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 Éveil des chakras - chakra - chacra - vitalité - santé - énergie - magnétisme - croissance personnelle - aura - spititualité

El chakra UNO

El primer chakra está situado justo entre las dos piernas. Su color es el rojo. Este centro de energía aloja nuestro fuego sagrado, nuestra esencia primera. Está relacionado con las glándulas suprarrenales. El sistema urinario es esencial a la vida; si nuestros riñones dejaran de funcionar, nuestra vida estaría amenazada. Habría que recurrir a tratamientos de diálisis, de lo contrario nuestra sangre se envenenaría en pocos días. Habría que recibir estos tratamientos hasta el transplante si no, sería la muerte.

La energía proporcionada por el chakra UNO alimenta la base del plano energético. Esta energía vital circula en las piernas y se despliega por debajo de nuestros pies como las raíces de un árbol. Cuando el chakra UNO no gira bastante rápido, no estamos bien enraizados. Carecemos de vitalidad y de alegría de vivir. Por medio de nuestras raíces, sentimos la pertinencia de defender nuestra vida y llevarla hasta el final, aun cuando a veces se producen dramas. Una persona cuyo chakra UNO no gira bastante rápido, volverá fácilmente a cuestionar su vida y tendrá regularmente pensamientos suicidas, aunque tenga una vida bastante fácil, sin complicaciones. Esta persona no siente la necesidad de vivir su vida hasta el final. A menudo, comentará a sus allegados: "¿Para qué sirve la vida? No es más que un tiempo que hay que aguantar. ¿Terminará un día?"

A veces se produce en nuestro entorno el suicidio de alguien que perdió el gusto de vivir. Casi nada, a nuestro entender, podía justificar este gesto: ningún drama, ninguna enfermedad, ningún problema familiar y, sin embargo, llegó a perder el gusto de vivir. Cuando este chakra funciona bien, tenemos buena vitalidad y sentimos la alegría de vivir. El instinto de supervivencia es fuerte.

Podríamos hacer la experiencia siguiente para confirmar lo que precede. Habría que escoger a dos personas, la primera cuyo chakra UNO está bien abierto y funciona bien y otra cuyo chakra está poco abierto y genera poca energía. Se las hace subir en una embarcación y en medio de un río, se las hace caer por la borda. Pasaría que la persona que tiene el chakra UNO débil no se debatiría mucho tiempo. Por no estar bastante fuerte su instinto de supervivencia, no defendería su vida con determinación. La otra persona, en cambio, desplegaría toda la energía necesaria para alcanzar la orilla y salvar su vida.

Recuerdo haber oído hablar de un accidente que ocurrió durante una excursión de caza de patos en el lago Saint-Pierre cerca de Sorel (Quebec). Tres o cuatro cazadores, miembros de una familia, iban en una lancha y, a causa del mal tiempo o de una maniobra equivocada, la lancha se hundió. Era alrededor del 15 de noviembre y se quedaron en el agua helada cinco o seis horas antes de que los rescataran. Cuando los encontraron, solo el padre estaba todavía con vida, los demás habían fallecido de hipotermia. La hipotermia es el descenso de la temperatura interna del cuerpo, si baja, aunque sea solo algunos grados, esto provoca la muerte. Si el padre sobrevivió, aunque fuera el mayor de edad, debía tener un chakra UNO mucho más funcional que el chakra de los demás para generar tanto calor. Sin embrago, estaba en las mismas condiciones y en el mismo entorno que los demás.

Cuando estamos bien enraizados, estamos más cerca de la conciencia de los placeres que el plano terrestre puede darnos. La persona bien enraizada aprovecha todo lo que la tierra y sus bellezas le pueden ofrecer. Esta persona puede experimentar toda la gama de sensaciones que su cuerpo puede hacerle sentir. Esta persona es también muy eficaz en la materia o en el mundo físico. Tiene toda la energía necesaria para realizar sus proyectos.

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El chakra DOS

El chakra DOS está situado alrededor de cuatro centímetros bajo el ombligo y su color es el naranja. Rige la creatividad. Este centro energético está vinculado con las gónadas, o sea con los testículos en el hombre y con los ovarios en la mujer. Les proporciona la energía vital a estos órganos de reproducción para mantenerse en buena salud.
Hay dos aspectos propios de la creatividad. El aspecto exterior, es decir la energía que nos lleva a crear a través de manifestaciones exteriores como la pintura, la escritura, el canto, en fin, todo lo que nos estimula y nos lleva a vivir nuevas experiencias. Lo podemos atribuir a todo lo que es acción o pensamiento creativo. Hay también un aspecto más sutil, más íntimo, la sexualidad. En las personas cuyo chakra DOS funciona bien, la creatividad es desbordante y la sexualidad es enriquecedora. En las personas cuyo chakra DOS está trastornado, estas dos actividades están con problemas.

¿Como se produce un desarreglo del chakra DOS? En seguida buscamos una causa relacionada con una mala experiencia o con un trauma de carácter sexual como una agresión o un abuso sexual. Es posible porque se sabe que tales experiencias pueden, en ciertos casos, causar severos bloqueos. Sin embargo, cuando en otras personas no se observa ningún bloqueo, hay que buscar causas en otros ámbitos.

¿Cuales son? Son numerosos. Podemos pensar en una malísima educación sexual. En efecto, constatamos a veces en el caso de ciertas personas, que un descubrimiento ingenuo o directamente la ausencia de educación sexual hubiera sido preferible a la educación retorcida que tuvieron. Una muy mala opinión de sí mismo y cierto asco a las cosas relacionadas con los órganos sexuales pueden también trastornar un chakra DOS.

He podido observar en repetidas ocasiones y comprobar en estas mismas personas que su desarreglo estaba causado por experiencias o traumas que no tenían ninguna relación con la sexualidad. He aquí un ejemplo, un caso típico. Se trata de una mujer que padecía de endometriosis, o quiste de los ovarios, y en consecuencia de problemas de desarreglo menstrual y de molestia en toda la región de la pelvis. Esta mujer había recibido una buena educación sexual; era creativa y había vivido una sexualidad enriquecedora. Esto no impedía que se encontrara con problemas suficientemente serios como para necesitar tal vez una intervención quirúrgica. Cuando el chakra DOS se altera, los problemas aparecen a menudo después de algunos años, haciéndose sentir las repercusiones a mediano o largo plazo.

Hecha la investigación, resultó que los problemas de esta mujer habían empezado entre cuatro y seis meses después de la pérdida de un ser querido. Saben, este tipo de pérdida que lo desgarra a uno y que de ninguna manera se llega a aceptar. Esta mujer estaba resentida hasta con Dios por haber venido a buscar al ser querido. Cuando sufrimos una pérdida como esta y no podemos integrar esta experiencia, se produce un bloqueo importante en el chakra CUATRO, lo que provoca una acumulación de la carga emocional. Después de algún tiempo, si la presión no deja de aumentar y el chakra CUATRO no deja pasar la energía, puede producirse una represión y la carga vuelve a bajar del plano emocional que se sitúa en el chakra TRES, hasta llegar al chakra DOS. Esta carga puede deteriorar entonces el chakra.  Es lo que había sucedido en el caso de esta mujer.

Es importante volver a armonizar y estabilizar el chakra aun cuando hubo ya una operación porque cuando se quita una parte del cuerpo o de un órgano, la energía o el aura de este órgano queda atado al cuerpo físico. Por ejemplo, conozco a una persona que, después de un accidente de moto, tuvo que sufrir la amputación de un brazo. Pues, se puede ver todavía el aura de este brazo.

Hay que entender que cualquier enfermedad, cualquier problema de salud, puede detectarse en el aura de una persona aun antes de la aparición de los primeros síntomas físicos. La manifestación de enfermedad y el sufrimiento marcan siempre la última etapa del proceso disfunción. Es pues muy importante mantener, lo mejor que podemos, la libre circulación de la energía vital.

En el caso de la mujer de la que hablamos, por ejemplo, fue un desarreglo y un desorden energético causados por la pérdida de un ser querido, los que provocaron sus problemas de salud. Una armonización restablece la buena circulación de la energía e impide que el desorden se extienda y perturbe los órganos vecinos.

Es frecuente, algunos años después de una operación, que haya que intervenir de nuevo los órganos situados cerca de la zona donde tuvo lugar la primera operación. Esto nos prueba que el desorden se propaga y acarrea la reaparición de la enfermedad.

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El chakra TRES

El chakra TRES está situado bajo la punta del esternón, donde se ubica el plexo solar. Su color es el amarillo. Este chakra está conectado con el páncreas y alimenta todo el sistema digestivo. Rige el plano emocional. La región abdominal sufre siempre la primera onda de choque cuando confrontamos emociones fuertes y perturbadoras. Así lo demuestran los frecuentes dolores de panza en el bebé y los espasmos en el adulto ansioso ante un encuentro o una salida inusual.

Sucede que una patología grave se desarrolla cuando la carga emocional se hace demasiado fuerte. El peor caso que pude observar en mi práctica es la enfermedad de Crohn. Esta enfermedad es muy dolorosa. Inflama los intestinos y provoca quemaduras intensas. Esta enfermedad necesita a menudo varias operaciones que consisten en sacar los pedazos de intestinos demasiado ulcerados. He podido comparar mis propias conclusiones sobre una de las causas de esta patología cuando una paciente me contó una confidencia que le hizo su cirujano especialista, que a su vez padecía esta enfermedad. Le había dicho, apoyándose sobre estudios, que todas las personas que padecen de la enfermedad de Crohn poseían un perfil sicológico parecido en varios aspectos, es decir, una gran emotividad, no siempre aparente pero bastante concreta, unida a la incapacidad de exteriorizar sus emociones a menudo por miedo a incomodar a los demás y, sobre todo, hacer sufrir a la gente que quieren. Esta gran emotividad indica una carga emocional demasiado importante que somete todo el sistema digestivo a una cantidad demasiado grande de energía. A la larga, esto termina por quemar el sistema.
Aquí en América del Norte, el estrés cotidiano, el estímulo continuo por agentes exteriores y la velocidad a la que vivimos, provocan una sobreactividad del chakra TRES. Estos agentes externos, la tele, la radio, las numerosas personas con las que tenemos que convivir cada día y a las que tenemos que ajustarnos constantemente, lo que leemos y lo que vemos, nos irritan en el plano emocional. En resumidas cuentas, estamos sometidos a una actividad emocional demasiado grande.

El ochenta por ciento de las emociones que vivimos no nos pertenecen, es más, no nos conciernen. Entonces es fácil imaginar por qué es tan difícil conocerse y comprenderse a sí mismo. Cuando se armoniza el chakra TRES y se estabiliza su velocidad, podemos filtrar las emociones que no nos pertenecen y dedicarnos a las emociones que nos pertenecen.

Es importante entender este proceso. A veces reaccionamos correctamente y otras veces nos dejamos engañar totalmente. Por ejemplo, recuerdo que un día yo estaba caminando por la vereda cerca de mi casa mientras una señora mayor venía hacia mí. Un poco más allá, un muchacho de 5 o 6 años estaba aprendiendo a manejar una bicicleta. Cuando el chico llegó al lado de la señora y quiso continuar por la vereda, hizo una mala maniobra con su bici y cayó a la calle, justo delante de mí.

En seguida, lo socorrí, lo ayudé a salir de su delicada posición y lo consolé lo mejor que pude. Aunque parecía en estado de shock, solo tenía un rasguño en la rodilla. Lloriqueaba un poco y se sentía algo avergonzado. Lo ayudé a levantar su bicicleta y como sabía que su madre estaba en casa lo mandé para que le curara la rodilla lastimada.

Entonces observo a la señora que está cerca de mí. Me doy cuenta de que, a pesar de no intervenir, está pálida y por llorar. La ayudo entonces a sentarse antes de que pierda el conocimiento. Después de algunos minutos, la señora parece haberse repuesto de sus emociones. Se levanta y charlamos.

Lo que hay que retener aquí es la reacción de la señora porque es la reacción típica de una persona que vive una emoción que no le pertenece. Al contrario, se produce a veces un drama muy cerca de nosotros y nos quedamos helados. Prestamos socorro y hasta podemos salvar vidas. Seguramente la señora en cuestión no hubiera podido ayudar al muchacho aunque su vida hubiera estado en peligro. Las personas que ejecutan actos heroicos, rescates por ejemplo, son personas que en el momento de producirse el accidente, saben diferenciar sus emociones de las de los demás. Las personas que no lo logran se quedan más bien paralizadas y son incapaces de intervenir convenientemente.
He aquí el caso de una mujer inscrita en mis talleres Despertar de los chakras; después de cuatro o cinco semanas, se presenta treinta minutos antes de que comience el taller para discutir conmigo en privado. Esta mujer me confiesa que se está preguntando si es pertinente continuar los talleres conmigo. Le pido entonces que me explique por qué este cambio. Me responde sin rodeos: "¿Dios mío, con estos cursos, nos volvemos indiferentes?" Recuerdo no haber podido retener una carcajada. Me puse serio y le pedí a la mujer que me explicara lo que había pasado para que se "volviera indiferente".
Esta mujer, de cincuenta años largos, venía de una familia de doce hijos. Su familia estaba dividida en dos grupos a causa de una querella que no tenía nada que ver con ella. Cada fin de semana, y por turno, uno de los dos clanes venía a visitarla y la situación se volvía insostenible para ella porque cada una de las partes quería obligarla a ponerse de su lado. Esta actitud hacia ella la afligía mucho y no llegaba a hacer entender a su familia que este conflicto no la concernía; en realidad no quería tomar partido y prefería mantenerse neutra. La situación la hacía llorar a menudo.
En las dos últimas semanas, se había encontrado con las dos partes y había constatado que, aunque continuaban la artimaña, ella se sentía mucha más segura de su postura neutral. La situación la perturbaba cada vez menos y no lloraba más cuando se enfrentaba al dilema. De ahí la pregunta existencial: "¿Nos volvemos indiferentes con estos cursos?" Después de algunas explicaciones, la mujer entendió el cambio que se había producido en ella.

El hecho de activar regularmente nuestros chakras y de armonisarlos implica siempre un reajuste importante. Estar mejor centrado en sí mismo disminuye considerablemente las pérdidas de energía causadas, por ejemplo, por la voluntad de salvar el mundo, de no lastimar a nadie, de nunca decir no. Una persona bien centrada puede tomar posición en un conflicto o simplemente dejar a los demás arreglar sus problemas solos.
Ya tranquilizada, la mujer había entendido la dinámica de "salvadora" que mantenía y que la había hecho sufrir tanto. Había tomado conciencia de que podía ahora, sin tener miedo de ser egoísta o indiferente, escoger ella misma las causas que quería defender. Al final de la serie de talleres, esta mujer me confesó que su actitud no dejaba de mejorarse y que dicho conflicto ya casi no la perturbaba.

Cuando el plano emocional es relativamente estable y no está sobrecargado por el 80 % de emociones que no nos pertenecen, podemos vivir, sin influencia exterior, las emociones nos harán crecer, nos harán desenvolvernos, ya sean agradables o difíciles. El plano emocional funciona globalmente. No puede administrar bien las emociones lindas y administrar mal las emociones negativas; es todo uno.

La emoción es energía. No hay buenas o malas energías porque todo es energía y esencial a la vida. Hay que utilizar la energía para mantener la vida en el cuerpo físico de lo contrario se produce el desorden y la enfermedad se instala. Todo es dinámica; el estatus quo no existe.
La emoción es esencial a la vida. De ella dependemos todos para experimentar ciertos aspectos de nuestra evolución. Sin embargo, las personas que se nutren más de la emoción que de la energía vital se vuelven vulnerables en varios niveles.

Mucha gente en nuestra sociedad depende demasiado de la energía generada por el plano emocional. Si los escuchamos, tienen constantemente que vivir emociones siempre más fuertes para "sobrevivir". A esta altura, en efecto, podemos hablar de supervivencia.

Hay personas, por ejemplo, que siempre provocan controversia y discordia para obtener reacciones por parte de la gente con la que conviven en el trabajo o en casa. En sus actividades de ocio, critican casi todo y se sienten molestos por nada. ¿Por qué actúan así? Simplemente porque dependen de la energía creada por la interacción que provocan en los conflictos. Podemos observar en ciertas parejas, y es bastante frecuente, una dinámica que lo demuestra bien. La carga de energía vital es normalmente igual a la carga de energía sexual. Como les falta energía para sentir el deseo sexual, estas personas provocan una buena pelea. Esto aumenta mucho la carga de adrenalina y, a menudo para muchos, es cuando, o después de algunos minutos, aparece el deseo, a veces intenso, de hacer el amor. De allí la máxima que dice : ¡Es tan bueno hacer el amor después de una buena disputa!
Al contrario, hay personas que no pueden quedar tranquilas y están siempre bromeando. A menudo las llaman payasos. Están siempre alegres, nada serias, buscando constantemente alguna broma para hacer reír o llamar la atención. Estas personas están sin embargo en estado de supervivencia. Dependen de la energía generada por la interacción que provocan. Necesitan todas estar estimuladas por el movimiento continuo de las emociones.

Hay otras personas mucho menos extravertidas que optan por un proceso menos evidente pero que persigue la misma meta. Esta gente no puede tolerar el silencio y la tranquilidad. Por ejemplo, en el momento de saltar de la cama, prenden la tele o la radio, y a veces las dos al mismo tiempo, para crear ambiente, dicen. En realidad, es falso. Simplemente no son conscientes de lo que buscan. Dependen de las emociones que las noticias de la mañana o la música entrecortada provocan en ellas.
En estos tres casos tipos, la necesidad, aun inconsciente, de alimentarse de las emociones es el punto que tienen en común. Estas personas no tienen acceso a la calma y la paz interior a causa de su falta de autonomía. Hay personas tan dependientes del proceso que acabamos de describir que no podrían estar 24 horas sin estímulo exterior.

Por ejemplo, imaginemos que estamos escogiendo a una de estas personas y la encerramos en su casa sin ninguna posibilidad de contacto con el exterior. Sacamos el teléfono, la radio, la tele y sumergimos su casa en un silencio de lo más completo. Creo que no podría aguantar las 24 horas sin reventar. Estaría aterrorizada, sentiría un estado depresivo y necesitaría posiblemente alguna ayuda sicológica después de su dolorosa experiencia.

Aquí el objetivo no es disminuir la importancia de las emociones y de su riqueza en nuestras vidas sino entender bien que esta importancia es relativa. Cuando una cantidad insuficiente de energía nos llega del chakra UNO, dependemos de la energía de nuestras emociones para vivir, y tratamos de conseguirla por todos los medios, aun los autodestructores.
Este desequilibrio puede poner la vida de una persona en peligro. Cuando perdemos a un ser querido y que esta pérdida bloquea el plano emocional, esto genera una falta de energía que resulta más importante todavía si no estamos bien "conectados a tierra", alimentados por el chakra de base, lo que puede engendrar instintos suicidas. Es un poco como si perdiéramos la vida nosotros también. Al contrario, si estamos bien "conectados a tierra", luego más autosuficientes, esta pérdida, aun siendo dolorosa, tendrá una importancia relativa y no pondrá nuestra vida en peligro.

Una persona que se alimenta de un 30 % de energía vital y de un 70 % de emoción es mucho menos autónoma que una persona que se vale de estas dos fuentes de igual manera. La autosuficiencia energética no significa que no viviremos más emociones y que terminaremos siendo fríos y sin matices. Al contrario, esto quiere decir que podremos disfrutar al máximo las alegrías de la vida, ser más eficientes y menos dependientes en nuestras relaciones amorosas y de amistad. Los dramas inevitables de la vida, como la pérdida de un ser querido en ocasión de un fallecimiento o de una separación, harán menos daños porque se sabe que después de tales acontecimientos, es frecuente que la enfermedad se instale en los meses o los años que siguen. Nunca deberíamos depender de los demás porque cuando no dependemos de nadie, podemos disfrutar de nuestros contactos con todo el mundo.

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El chakra CUATRO

El chakra CUATRO está situado en el centro del esternón y está unido al timo. Su color es el verde. Este chakra alimenta el sistema circulatorio y les proporciona toda la energía necesaria al corazón y a toda la red de venas y de arterias hasta el vaso sanguíneo más chico. Por su aspecto más sutil, nos permite personalizar lo que vivimos, desarrollar nuestra individualidad.

¿Qué posición tomo frente a los cambios que se producen en mi trabajo, en la relación que tengo con mi patrón, en mi pareja, frente a mis hijos? ¿En realidad, quien soy? ¿Qué es lo que es bueno para mí y qué es lo que no lo es? Todas estas preguntas tan importantes encontrarán su respuesta a nivel del chakra del corazón, porque es allí donde se procesa todo lo que tiene que ver con la personalidad.

El chakra CUATRO, o chakra del corazón, nos permite tomar contacto con lo que sentimos, desde el amor más grande hasta el peor odio. También en el chakra CUATRO sentimos la paz, la serenidad, el sentimiento de fuerza interior, o al contrario, la ansiedad, el miedo, la pena. El chakra del corazón es, de alguna manera, la sede de nuestra conciencia porque es el único punto por medio del cual tomamos posición con respecto a lo que es exterior a nosotros, a lo que tranquiliza al individuo.

No hay peor situación que aquella en la que no podemos tomar posición. Para entender bien este proceso, observemos a las personas que nos rodean. Cuando una persona nos parece fuerte, serena y tranquila, podemos ver fácilmente en su postura que los hombros están bien centrados con respecto al eje central de la caja torácica, lo que la libera y abre solo un poco todo el pecho. Toda persona que adopta esta postura ligeramente abierta se siente indudablemente segura. Por otra parte, las personas que tienen la espalda un poco curva y los hombros hacia adelante, lo que encierra la caja torácica y comprime el corazón y los pulmones, son encerradas en sí mismas, tímidas y no suelen ocupar su lugar. ¡Pero, atención! Hay también personas que tienen los hombros demasiado hacia atrás. Esto denota una actitud caprichosa y que busca la confrontación, lo que esconde a menudo una gran inseguridad.

Desde hace varios decenios, la sociedad en la que vivimos superó el estadio de la supervivencia física. El alojamiento y la comida están fácilmente al alcance de casi todo el mundo. Estamos en el período de nuestra evolución en el cual estamos empujados instintivamente a entrar en contacto con los demás para tomar posición en esta sociedad. Es así como le damos esencia porque dicha sociedad está compuesta de una parcela de cada uno de nosotros. Es pues fundamental para nosotros que participemos en ella. Esto explica porque hay tantos replanteamientos. Buscamos, nos buscamos.

No nos sorprende pues el entusiasmo por todo lo que es sicología, sicoterapia y talleres de crecimiento personal. Cuando buscamos, siempre encontramos. Se trata simplemente de encontrar la herramienta o el camino que mejor nos servirá.
Cuando el chakra del corazón está bloqueado y gira lentamente, lo podemos detectar aun cuando no vemos los chakras. Basta simplemente con observar el comportamiento de la gente. Por ejemplo, cuando una persona no está en contacto con su personalidad, pedirá muy a menudo la opinión y el consentimiento de las personas que la rodean antes de realizar un proyecto. Ahora bien, en general, cuando una persona quiere crear algo nuevo o vivir nuevas experiencias, unas dos personas sobre diez la van a animar y ocho sobre diez la van a desalentar. Lo podemos lamentar pero la realidad es así. Para convencernos, no tenemos más que imaginar una fiesta de familia en época de Navidad. Si una mujer anuncia que está esperando a un bebé, algunas personas la van a felicitar amablemente y ofrecerán de prestarle o de darle una cuna, un sillón para el auto, un cochecito, etc. Pero la mayoría harán bromas, sin maldad por cierto, del tipo: "¿Te cansaste de dormir durante la noche?" "No vas a poder salir hasta dentro de cinco años." "Los dos próximos años, te van a tocar los pañales."

Si exponen sus deseos y sus proyectos a largo plazo a demasiadas personas, recibirán seguramente opiniones y comentarios que ensombrecerán la visión que anhelan. Cada uno de ustedes dispone en su entorno de dos o tres personas dignas de confianza que pueden recibir sus confidencias. Identifíquenlas y, con los demás, sean discretos.

La persona que no está bastante en contacto con el chakra del corazón solo se atreve a pensar en sí misma, a darse gustos, si esto no molesta a nadie de su entorno. Imaginemos el argumento siguiente. Esta semana, se anuncia en su ciudad la llegada de una película que una amiga le recomienda desde hace varios meses. Es una comedia muy divertida y Ud. seguro lo pasaría muy bien. Después de la cena, Ud. le pide a su marido que la acompañe al cine. Le contesta: "¡No gracias! No tengo ganas y estoy cansado. Prefiero quedarme en casa y mirar el fútbol en la tele."
Sin abandonar su proyecto, Ud. empieza a prepararse para salir cuando de repente piensa invitar a su hijo: "¿Vienes al cine? Te pago la entrada. Hay una muy buena comedia en cartelera." Le contesta: "¡No gracias mamá! Prefiero quedarme en casa y chatear en internet con mis amigos."

Otra vez Ud. no anula su salida y sigue con sus preparativos. Algunos minutos más tarde, cuando ya está Ud. por salir, uno de los dos hombres de la casa la mira y le dice: "¡Como! ¿Nos vas a dejar solos esta noche?" No faltaba más para que Ud. abandonara su proyecto.

¿Qué es lo que ha causado esta media vuelta? Simplemente el hecho de que Ud. no está bastante en contacto con todo el bien que esta salida le hubiera proporcionado, o sea, salir un poco, oxigenar lo cotidiano, reír a carcajadas. No tiene bastante conciencia del hecho de que a su vuelta, sin duda sus dos compadres no se hubieran muerto de hambre y no hubieran dejado la casa para siempre dejándola solita. Aunque este descrito con cierta dosis de broma, es lo que pasó; Ud. se permite hacer algo para sí misma solo si esto no molesta a nadie.

Un bloqueo importante en el chakra del corazón puede causar problemas todavía más importantes incluso llegar a la agorafobia. Recuerdo aquí el caso de la joven de 25 años que padecía de esta neurosis. No se atrevía a salir de su casa debido a la magnitud de su miedo. Había abandonado su trabajo y su pareja estaba en peligro. Yo estaba convencido de que el taller Despertar de los chakras la ayudaría mucho.

Cuando llegó al taller acompañada de dos amigas, me di cuenta de su ansiedad. ¡Era de entender! Dos años habían pasado desde su primera llamada telefónica en la que me pedía que le diera el curso a domicilio.

Al comienzo de la noche hicimos reaccionar los chakras por medio de transferencia de energía. Trabajamos después con distintos colores para estimular los chakras de una manera un poco más específica. La mujer se concentró en cada ejercicio y me informó que una nueva tensión iba aumentando en ella a cada minuto. Le expliqué que era totalmente normal. Hicimos una pausa de algunos minutos y volvimos al taller.
En la segunda parte de la noche, procedimos a la apertura de los chakras. Es uno de los ejercicios más importantes de todo el taller. En este ejercicio, aumentamos lo más posible nuestra carga energética para sobreactivar los chakras y provocar su apertura. Es un ejercicio muy intenso y a menudo algunos participantes pierden un poco el control, lo que implica que yo o algún ayudante mío debe intervenir. Yo estaba consciente de que era un momento crucial para la mujer y hacía falta que ella misma completara el ejercicio porque de lo contrario, quedaría a disgusto y temerosa.

Ya desde el comienzo del ejercicio, la sentí más y más febril. Me quedé cerca de ella y la animé a continuar. Pero lo que tenía que suceder sucedió: la mujer perdió el control y tuvo pánico; tuvo entonces un ataque de agorafobia en medio del ejercicio.
En estos casos particulares, la cantidad demasiado grande de energía que sube del chakra UNO al chakra DOS y así seguidamente, provoca un bloqueo en el chakra del corazón. Entonces se produce la crisis. Me acerqué despacio a la mujer que estaba acostada boca arriba, que es la posición utilizada para este ejercicio, puse mi mano en su abdomen y entré bien en contacto con ella. La ayudé así a calmar el chakra TRES que corresponde a las emociones y sobreactivé el chakra CUATRO donde se situaba el bloqueo. La crisis y la pérdida de control cesaron completamente en los dos minutos siguientes. Entonces la mujer pudo terminar su ejercicio.

Después del ejercicio, me preguntó, sorprendida, como yo había podido intervenir y calmarla tan rápido. Le expliqué el proceso simple de bloqueo y de desbloqueo y se asombró cuando le aseguré que ella manejaría sola este proceso después de cuatro a seis semanas. Esta experiencia la tranquilizó mucho y la animó a terminar la sesión de diez semanas.

Tres o cuatro meses después de terminar el taller, esta mujer había vuelto al trabajo a tiempo parcial e iba a volver a tiempo completo muy pronto. En cuanto a su pareja, no puedo confirmar nada pero creo que el hecho de llevar una vida más normal contribuyó sin duda a su felicidad.

Para la mayoría de los que viven en una sociedad como la nuestra, el chakra del corazón está muy solicitado y pide un poco más de cuidados y atención que los demás. Las personas que no personalizan suficientemente lo que viven llegan a ser personas fáciles de manipular y de culpabilizar. Se puede abusar fácilmente de ellas.  Aun con las mejores intenciones del mundo, una persona más fuerte no podrá resistir a la tentación de aprovecharse de ellas.

Cuando sobreactivamos el chakra CUATRO, después de algunas semanas, empezamos a retomar contacto con nuestra personalidad. Comenzamos entonces a establecer ciertas fronteras que deberá respetar el entorno. Luego, sabremos guardar un poco de tiempo para ocuparnos de nosotros.

Este cambio de actitud provoca por cierto algunas reacciones. Por eso hay que entender bien el proceso. En efecto, en ciertas personas, puede aparecer al comienzo el deseo de ajustar cuentas. Esto provoca en ellas cólera y resentimiento hacia la gente que las ha explotado un poco.

Siempre trato de hacer entender a estas personas que ellas también han participado en esta dinámica y no deberían tratar de ajustar cuentas. Simplemente hay que iniciar el cambio y, en la mayoría de los casos, basta con unas buenas discusiones para que nuestros familiares se tranquilicen y acepten la transformación sin sentirse amenazados. Hay que aceptar el hecho de que el cambio provoca inseguridad.

Pero no es necesario hacer la guerra para mejorar su condición de vida. Basta con "tomar el tiempo" de ocuparse de sí mismo. Si no lo hacemos, nadie lo hará en nuestro lugar. Tenemos que ocupar nuestro espacio vital y cuidarnos si no el entorno nos pasa encima.
Cuando un jardín está mal cuidado, con los setos mal talados, los arriates llenos de maleza y flores marchitas, el césped mal cortado, es frecuente que sea utilizado tanto por niños y adultos como atajo para llegar a la calle de atrás. Como nadie se ocupa adecuadamente de este espacio, todo el mundo lo invade. Si por el contrario, el jardín está bien mantenido, sus setos bien talados, sus arriates limpios y llenos de flores espléndidas donde cada mañana alguien saca las marchitas y corta el césped dos veces por semana, nadie se atreverá a pisar este espacio porque está claro que alguien lo ocupa. No es necesario que el propietario ponga una cerca o carteles para que lo respeten.

El hecho de respetarse a sí mismo y de cuidarse reaviva la estima que uno tiene de sí mismo e indica a los demás que merecemos su consideración.

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El chakra CINCO

El chakra CINCO, ubicado en la garganta, está unido a la glándula tiroides y su color es el azul. Este chakra alimenta todo el sistema respiratorio, o sea los pulmones, los bronquios y las cavidades del cráneo. En su aspecto más sutil, rige la comunicación, la expresión de sí mismo.

No hay que confundir la expresión de sí mismo con la cantidad de palabras por minuto que podemos pronunciar. Podemos pensar que una persona maneja la expresión de sí misma porque es educada, se expresa con elocuencia sobre todos los temas y habla fácilmente de los demás. Sin embargo, cuando se le hace preguntas sobre un tema más personal, sentimos que aparece una pared y se queda muda. Esta persona puede hablar de cualquier cosa o de cualquier persona salvo de ella misma.

La expresión de sí mismo supone la posesión y la utilización de un vocabulario simple para expresar claramente nuestro cotidiano y nuestros sentimientos interiores. Antes de comunicar lo que sea a un amigo, un confidente o un sicólogo, hay que entablar una comunicación interior. Hace falta que en este discurso interior, haya un vocabulario preciso que se articule correctamente para entendernos primero a nosotros mismos. Las palabras nos tienen que llegar a la mente para poder elaborar los conceptos que nos convienen. Después podemos tomar posición en nuestro entorno o con nuestro mundo interior.

La persona que disfruta de una buena expresión de sí misma desarrolla un monólogo interior coherente y no siente la necesidad de contar su vida a todo el mundo. Por el contrario, cuando falta esa expresión interior, la persona se encierra en sí misma y se aisla para no enfrentar el mundo exterior. La mayoría de las veces, lo que cosecha es ansiedad y angustia.
Los principales síntomas físicos de bloqueo en el chakra CINCO son la famosa bola o nudo doloroso en la garganta que todo el mundo conoce, los picores, los frecuentes dolores de garganta que no llegan nunca a infección, la voz demasiado chillona, la obligación de desplegar muchos esfuerzos para emitir un sonido, el malestar mal definido que se resiente frente a la urgencia de describir un acontecimiento y las palabras que simplemente no vienen.

En la vida moderna, los chakras CUATRO y CINCO están exigidas al límite, lo que obliga a trabajar constantemente la toma de posición personalizada y la expresión de sí mismo.

Un bloqueo importante en el chakra CINCO produce un aumento constante de la carga emocional, lo que somete todos los órganos situados en el interior de la caja torácica a enormes presiones. Recuerden cuando están furiosos y que retienen las palabras que les llegan a la mente o un gesto violento hacia la persona que los enfrenta. Tomen conciencia de la presión que está colocada en ustedes. Aun cuando controlan sus palabras y sus gestos, la presión permanece a veces durante muchos días.
Cuando se atenúa la tensión, se cree sin razón que todo se acabó y que el incidente está terminado. Aunque es verdad que une parte de la presión se haya disipado, siempre queda une parte que aumenta la carga emocional. Como prueba, observen a la gente alrededor de ustedes o hagan una buena introspección. Se darán cuenta de que para muchos de nosotros, la carga emocional es demasiado fuerte. Estamos rápidamente al borde de un ataque de nervios, el contacto con los demás se torna complicado, estamos hipersensibles y fácilmente lacerantes. La sociedad nos obliga a tomar posición y a expresar nuestro punto de vista. En consecuencia, somos de hecho un elemento activo que contribuye a la evolución de la sociedad.

Si quisiéramos medir en una escala de 1 a 10 la apertura de nuestro chakra CINCO, no habría que confundir un chakra bloqueado a 3 con un chakra ajustado a 3. La meta del taller no es forzar la apertura de un chakra porque estamos todos ajustados de manera diferente. Es lo que define la originalidad de cada uno de nosotros y le da sabor a la sociedad. Es verdad que hay un problema cuando alguien siente las situaciones de malestar descritas arriba pero hay personas que se desempeñan normalmente y que están ajustadas a 3 y está muy bien así. Estas personas son discretas y aun bastante secretas pero cuando la situación exige una intervención, saben expresar claramente y con cierta facilidad su punto de vista o sus exigencias. Por ejemplo, pueden pedir y justificar un aumento de salario a su patrón, defender valores o principios, lo que una persona bloqueada a 3 no puede hacer.

Lo primordial es que el chakra sea funcional. A mi modo de ver, toda persona que armonice y limpie el chakra CINCO para que sea más funcional, lo que es accesible a todos, se expresará con claridad utilizando más palabras para describir lo que piensa y lo que siente.

He aquí un ejemplo de situaciones que provocan muchas tensiones en el cuerpo físico. María vuelve a casa después de un buen día de trabajo, un día agradable, productivo y lleno de buen humor. Empieza a preparar una linda cena mientras espera el regreso de su querido Gerardo cuando, sorpresivamente, este vuelve hecho pedazos. Su día ha sido un verdadero calvario: se disputó con un colega, vivió varias horas de estrés intenso para resolver un litigio con un cliente y, para colmo, tuvo que aguantar las reprimendas y las críticas de su patrón antes de dejar la oficina.
Sus primeros comentarios son desagradables y hasta chocantes. La noche se anuncia difícil. Se le escapa una observación hiriente a Gerardo que provoca en María una subida de adrenalina. Siente que se le tuercen las tripas y que se le forma una bola justo en la punta de su esternón. María se siente incómoda pero queda paralizada, sin hablar, porque no sabe todavía como tomar posición. Lo ignora pero es el chakra del corazón que bloquea la emoción que quisiera subir más arriba. María se pregunta: "¿Lo compadezco, pobre Gerardo, pasó un mal día, o bien, si me hace otra observación como esta, le grito, lo hago mierda?"
Persiste el dilema en la cabeza de María. Unos instantes más tarde, Gerardo reincide y la presión sube todavía un punto. María siente que su corazón late más fuerte, que su pulso golpea contra sus témpanos, que sus pómulos están enrojecidos y su mandíbula se cierra un poco más fuerte... pero el dilema continúa. "¿Qué hago? se pregunta, ¡otro ataque y la presión va a ser intolerable!"
De repente, el chakra del corazón se abre y María toma posición. A menudo, es suficiente para que el sonido de los calderos en la cocina cambie de registro. Decide reñirlo con todo a Gerardo. Abre la boca pero la bola en el esternón, que es enorme ahora, se desplaza hasta la garganta y se instala allí con firmeza. El chakra CINCO se niega a abrirse. Entonces las mandíbulas de María se cierran y dos pequeñas lágrimas corren en sus mejillas.

Pero el inconsciente de Gerardo no ve venir el peligro y se obstina. ¡Error! La presión abre de un solo golpe el chakra recalcitrante y María empieza a expresarse. Grita, llora, le dice de todo a Gerardo, emplea palabras que sobrepasan su pensamiento y utiliza un vocabulario totalmente inadmisible para el pobre Gerardo que no entiende la intensidad de la reacción.

María se dice que ya que este chakra no sirve a menudo, mejor volver hacia atrás diez o doce años: "¡Toma, ingrato, vamos a arreglar problemas esta noche!"

Es verdad que después de una buena crisis, la presión disminuye. Pero siempre quedan más heridas para vendar que antes del altercado. No es la manera de arreglar las cosas en nuestra vida y si actuamos así, no hacemos más que empeorar la situación. Unos chakras CUATRO y CINCO funcionales hubieran permitido a María intervenir antes de explotar, expresarse con autoridad imponiendo el respeto y desactivar la situación para el bien de los dos. Cuando contenemos nuestras cóleras, es igual que cuando reprimimos los gestos y las palabras de amor porque provocan el mismo malestar, la misma incomodidad.

Recuerdo a un hombre que estaba llegando al final de los treinta y con quien trabajé en los talleres. Se presentaba al taller en el último momento y yo tenía la impresión de que trataba de llegar a su lugar pasando desapercibido. Jamás hacía preguntas y jamás me miraba a los ojos. Yo respetaba esto. Yo era consciente de que si le hacía personalmente una pregunta o si lo miraba directamente o los ojos, posiblemente se retiraría. Cada semana yo me daba cuenta de que hacía bien los ejercicios pero también yo veía en su aura unas reacciones violentas que debían seguramente ponerlo muy incómodo. Pero en este caso preciso, yo no podía ir más allá. Debía esperar a que él se me acercara. Yo hablaba de él con mis asistentes y les comentaba mi inquietud porque pensaba que iba a abandonar en cualquier momento.

En la quinta semana, se presenta treinta minutos antes del comienzo del taller. Los alumnos saben que yo llego siempre una hora antes para atender a los que me quieren hablar en privado. Me dice entonces que no podrá continuar los talleres y me agradece todo lo que le enseñé. Le agradezco que me haya tenido al tanto y lo invito a volver cuando quiera. Le aseguro que puede llamarme por teléfono en cualquier momento si tiene preguntas o problemas con los ejercicios que ya aprendió. En el momento en que está por salir, algo no me queda en claro y lo paro. Le pregunto por qué se está yendo. "¿Es por una cuestión de dinero? Podríamos arreglarnos. Nunca acepté que unas personas no pudieran seguir mis talleres por una cuestión de dinero. Hasta llegué a regalar la formación." "No, no, me contestó, no es una cuestión de dinero. Lo que pasa es que estos cursos me afectan demasiado." Le pido que me explique, si quiere. Entonces me cuenta: "Yo trabajo en una fábrica. Mi lugar está en el fondo del taller y trabajo solo en mi rincón sin mezclarme con los demás. Tomo mis pausas y como solo, generalmente en mi banco. Desde hace dos semanas, me sorprende que me este interesando un poco más en los otros. Tomo mi pausa con los dos o tres compañeros que están más cerca de mi puesto de trabajo. Ya hace un par de veces que intervengo en su conversación y que comparto ciertos puntos de vista. Pero solo hace falta que uno de mis compañeros se de vuelta y parezca sorprendido de mi intervención para que yo me sienta incómodo y bañado en sudor.  Encuentro que es demasiado duro. Una noche de la semana pasada, yo discutía con mi esposa. Hablábamos de los chicos y de muchas cosas sin importancia cuando tratamos un tema un poco más íntimo. Me abrí entonces mucho más que antes y, después de un momento, volví a sentirme incómodo. Cuando hablo de mí, siempre tengo la impresión de estar desnudo y vulnerable, lo que me provoca importantes molestias. Lo que más me inquieta, es que solo me doy cuenta después."

Le contesto que todo esto es normal y que es el trabajo en el chakra CINCO lo que le permite expresarse con más facilidad. Le aconsejo que siga haciendo los ejercicios respetando su ritmo. "Puedes parar y tomar distancia, le digo, esto no va a parar el trabajo. Se estirará en el tiempo y a lo mejor es un poco más eficaz. Te incito a continuar los ejercicios y a dejar que los efectos se manifiesten suavemente."

Y el hombre se va. Dos minutos antes del comienzo del taller, entra de vuelta y toma el lugar que ocupa habitualmente. Siguió así la serie de cursos hasta el final. Creo que la conversación que tuvimos lo tranquilizó pero nunca volví a hablar del tema con él.

Después de más o menos dos años lo volví a ver. Me crucé con él por casualidad en un centro de compras y me agradó darme cuenta que el trabajo seguía su obra. Parecía más tranquilo, tenía la mirada más franca y una actitud más abierta. Me confesó que el contacto con los demás, sobre todo con sus allegados, se había mejorado y me lo agradeció. ¡Les confieso que este es mi verdadero salario!

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Le chakra SEIS

El chakra SEIS, situado en la frente, está unido a la glándula hipófisis y su color es el lila. Este chakra alimenta el sistema nervioso central que comprende dos partes: la parte voluntaria que mandamos conscientemente para caminar y coordinar los movimientos, y la parte involuntaria, a la que están conectados todos los sistemas vitales, o sea el corazón, los pulmones, el sistema circulatorio, las funciones cerebrales, etc. Somos incapaces de parar los latidos de nuestro corazón porque está conectado directa e independientemente de nuestra voluntad.

En su aspecto más sutil, el chakra SEIS nos permite desarrollar la clarividencia y la visión interior. En realidad, creo que todo el mundo es clarividente porque toda imagen o luz que percibimos cuando tenemos los ojos cerrados, tiene que ver con la clarividencia y es un fenómeno que nos pasa a todos. Ciertas personas desarrollan esta facultad más que otras. Podríamos decir que andan en auto con la radio prendida cuando los demás automovilistas manejan con la radio apagada. No sorprende pues que capten noticias que los demás continúan ignorando.

A mi modo de ver, todas las imágenes que perciben los clarividentes atraviesan el campo visual de todo el mundo pero poca gente se fija en ellas. Hay tantas cosas que vemos y que juraríamos no haber visto.
Por ejemplo, sucede a veces que nos cruzamos con un conocido que nos dice: "¿Y la otra noche, te gustó la velada? " Y contestamos entonces: "¿Qué velada?" "¡Pero hombre! ¡El viernes pasado! ¡La velada donde nos conocimos en lo de María!" Entonces tontamente y un poco incómodo, decimos que lo recordamos aunque sea completamente falso. Sin embargo, seguramente nos hemos encontrado con esta persona ya que la reconocimos y hasta la saludamos.

En un mismo orden de ideas, podemos insertar una imagen de pop-corn en una película. Es lo que llamamos publicidad subliminal y es ilegal. Pero si lo mismo lo hacen, está reconocido que la influencia será tan fuerte que muchos espectadores van a salir de la sala para comprar pop-corn. Sin embargo, todos estos consumidores jurarían no haber visto nada aunque sería muy fácil probar lo contrario.

Insisto en precisar que las imágenes en una película solo desfilan a razón de 24 imágenes por segundo, lo que no es una velocidad vertiginosa. Todas las imágenes de lo astral están al alcance de todo el mundo para desarrollar la clarividencia. Basta con interesarse en ellas, con ver más allá del plano físico y, por medio de la curiosidad y de la observación, aumentar su velocidad de percepción de estas imágenes porque en lo astral, las imágenes viajan más rápido que en una película. De la misma manera, para desarrollar la visión del aura, basta un mínimo de conocimiento y de práctica. No creo en los dones y tampoco en los elegidos. En este plano, somos todos iguales.

En el plano físico, hay una parte del sistema nervioso central que no está controlado por nuestra voluntad y que sirve para nuestra supervivencia. Lo llamo a menudo el botón de pánico. Cuando caminamos por la vereda y percibimos un auto que está resbalando y que se está viniendo hacia nosotros, en seguida tomamos consciencia del peligro inminente. Se produce entonces la reacción siguiente: el sistema nervioso pide al cerebro la secreción de sustancias químicas que autorizan una descarga fulgurante de adrenalina en una fracción de segundo. Inmediatamente, nuestras fuerzas se multiplican y nuestra velocidad de reacción crece durante algunos segundos o minutos; solo el tiempo de enfrentar el peligro y de salvar nuestra vida. Cuando ya estamos seguros, el sistema se desactiva y la adrenalina vuelve a bajar para que la calma y el sentimiento de seguridad vuelvan.

Recuerdo el caso de una mujer de más o menos 45 años. Llamémosla Julieta. Julieta era muy pequeña, flaquísima, y su mirada era huidiza. Los rasgos de su cara atormentada me llevaban a deducir que Julieta debía ser víctima de violencias. Al ver su aura dominado por el rojo y su cuerpo emocional vibrar anormalmente, como el de alguien que lucha por sobrevivir, yo me preocupaba. Entonces hice mi pequeña investigación.
Había en el grupo un hombre que parecía conocerla. Habían conversado juntos un par de veces. En una pausa, le pregunto discretamente al hombre si la conoce. Me contesta que sí: "Vive en mi calle. Es una mujer bien tranquila que vive sola desde hace casi 15 años." Yo estaba realmente desconcertado. ¡Julieta parecía tan atormentada!

En cada sesión, yo la atendía con especial cuidado. Después de algunas semanas, observé un cambio importante en su aura pero también cambios sicológicos: tenía los ojos más brillantes, la cara más relajada y parecía más resplandeciente. Me pareció que era imposible que unos cambios tan importantes se estuvieran dando a sus espaldas.

La semana siguiente Julieta se presenta más temprano que de costumbre para hablar conmigo en privado. He aquí lo que me contó. "Tengo una vida tranquila. Vuelvo del trabajo a las 17 horas, cierro mi puerta y preparo la cena. Durante la noche, miro algunas emisiones en la tele y me acuesto a esto de las 22h30. Entre las 17h00 y las 22h30, averiguo por lo menos diez veces si le puse el cerrojo a mi puerta, y cuando me acuesto, si tardo 15 o 20 minutos antes de dormir, me levanto y averiguo otra vez. Escucha bien esto, me dice. La semana pasada, hubo dos mañanas en las que me di cuenta de que no había puesto el cerrojo a mi puerta la víspera. ¡Esto no tiene sentido!" me dice, con pánico en la voz. Le corto la palabra y le pregunto: "¿Dormiste bien esta semana?" Me mira derecho a los ojos y me dice: "No recuerdo haber dormido tan bien."

Hoy en día, es normal poner cerrojo a la puerta de nuestras casas pero desarrollar una paranoia, no lo es.. Para que esta mujer se olvidara de cerrar su puerta con llave, era absolutamente necesario que se sintiera más serena y más segura. Los comportamientos que observo en algunas personas me confirman que el desarreglo del chakra SEIS puede mantener a alguien en una situación continua de alerta. En consecuencia, estas personas difícilmente alcanzan la tranquilidad y la serenidad.

Meses más tarde, Julieta había engordado cinco kilos y se sentía recuperada, se encontraba con más fuerza y mejor salud. A causa de sus vivencias, sin duda Julieta nunca se sentirá en seguridad como ustedes y yo, pero su calidad de vida mejorará, de esto estoy convencido.
Recorro las carreteras de Quebec a razón de 80 000 kilómetros por año, en todas las temperaturas. A veces en invierno, suelo derrapar en la calzada nevada. Como todo el mundo, estoy en supervivencia y no sé donde esto va a parar. La adrenalina corre al máximo, los brazos y las piernas están tensos, la respiración se hace jadeante y el corazón quiere salir del pecho. Generalmente, después de algunos zigzags, el auto se endereza. Después de cinco o seis kilómetros, la adrenalina vuelve a bajar y me encuentro tan tranquilo y seguro como antes del incidente.

Para otras personas, es muy distinto. Cuando pasó la situación de riesgo, deben parar al borde de la carretera. Empiezan a temblar y a veces llegan a llorar algunos minutos. Vuelven a tomar la ruta, miedosas, y a menudo se sienten trastornadas hasta el día siguiente. ¿Porque ocurre de esta manera? Simplemente porque el sistema toma más tiempo para desactivarse o se queda más o menos enganchado, manteniendo constantemente a la persona en un estado de alerta, como si un nuevo drama estuviera siempre a punto de producirse. El chakra SEIS constituye un elemento importante del equilibrio general.

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El chakra SIETE

El chakra SIETE, situado encima de la cabeza, está unido a la glándula epífisis o pineal, y su color es el violeta. Rige la armonía de las funciones cerebrales y regula la química del cerebro. El chakra SIETE es la puerta de entrada del mundo espiritual. Es de notar que la connotación espiritual no está necesariamente asociada aquí a la religiosa porque el verdadero contacto espiritual está bien encima de las religiones, siendo estas, a mi parecer, herramientas para alcanzarlo.
Todo lo descrito en estas líneas no tiene ninguna connotación religiosa. Las diferentes religiones son herramientas distintas para gente distinta, simplemente.
Por medio del chakra SIETE, tratamos las cuestiones de orden espiritual o el objeto de nuestras aspiraciones. El contacto espiritual está íntimamente unido a la conciencia. Cuando tomamos contacto con la dimensión espiritual de la vida, entonces la conciencia se despierta al mismo ritmo.

El despertar espiritual y la conciencia inician siempre la acción. Los seres que manifiestan su amor y comparten con generosidad sus conocimientos, aunque sean insignificantes, son los ejemplos más hermosos. De la misma manera, la visión de la dimensión espiritual de la vida está íntimamente unida a la maravilla. La visión espiritual nos permite ver el mundo en plena evolución y bajo perspectivas diferentes. El estar despierto renueva constantemente la manera de ver y descubre sin parar cosas que no veía antes maravillándose continuamente.
He aquí un ejemplo revelador. Se trata de una maestra que estaba a punto de jubilarse después de 35 años de enseñar en la primaria, o sea con alumnos de 9 y 10 años. La recuerdo muy bien porque hablaba todavía de sus alumnos con los ojos brillantes de amor y yo percibía en su mirada el mismo fuego sagrado que debía tener cuando recién empezó. Esto me impresionaba. Yo me preguntaba como una persona puede enseñar durante 35 años en el mismo nivel a jóvenes que siempre tienen la misma edad. Repetía forzosamente la misma cosa año tras año. ¿Como le podía parecer siempre fortalecedor, tonificante?.

En su último día de trabajo, sus colegas habían preparado una fiesta durante la tarde para subrayar su partida. He aquí lo que les pidió: "Por favor, aplacen la fiesta hasta la semana próxima. Volveré con placer, pero déjenme enseñar hasta el último minuto."

Yo creo que esta mujer veía cosas que los demás no veían. Tenía indudablemente una visión espiritual de la vida por haber siempre podido maravillarse y realizarse al trabajar con chicos de la misma edad año tras año.

Las personas más "espirituales" con las que me encuentro no conocen esta palabra o la emplean muy raramente. "Existen" simplemente.

El despertar espiritual es todo salvo dolor y tormento. El despertar calma, tranquiliza y libera del dolor. Hay que entender que cada persona está evolucionando, que cada uno de nosotros lo hace lo mejor que puede, a veces torpemente, lo reconozco. Todos buscamos la manera de mejorarnos.

Recuerden esto: el despertar de la conciencia y la acción son indisociables. Todos podemos estimular los chakras por medio de algunos ejercicios simples y hacer que circule más rápido la energía en todo el cuerpo físico. Por consiguiente, aumentamos la velocidad con la que circula la vida en nuestro cuerpo. Después de algunos minutos, se drenan las zonas de tensión y las zonas que carecen de energía se alimentan correctamente. El hecho de "sobreenergizar" el cuerpo nos permite descubrir las debilidades e identificar los bloqueos que no se pueden observar con más baja intensidad. Esta gimnasia energética se compara muy bien a la cultura física: para tener energía, hay que gastarla.

Muchos científicos están de acuerdo para afirmar que el cuerpo humano tiene una capacidad de regenerase a tal punto que deberíamos vivir hasta los 150 años. Aun hoy, solo utilizamos un poco más de la mitad de nuestro potencial de longevidad. La verdadera causa de nuestras enfermedades y del envejecimiento prematuro es la ignorancia. Más ampliamos nuestros conocimientos en biología, en sicología o en espiritualidad, más aumentamos nuestra esperanza de vida. La interacción armoniosa de estas tres dimensiones es necesaria para nuestro equilibrio. Un desorden en una u otra afecta siempre las otras dos y acarrea, a corto o medio plazo, la enfermedad.  Cada vez más, la medicina reconoce la importancia de tratar el cuerpo, el alma y el espíritu globalmente.

No hay buena o mala energía. Depende siempre de lo que el ser humano hace con ella. El amor más grande puede transformarse en el peor odio y en cólera.

He aquí una pequeña historia sencilla para ilustrar esta afirmación. Cristina está de vacaciones en su casa y sus dos hijos están en la escuela. Todo el día Cristina piensa en sus dos angelitos y espera su vuelta diciéndose que los abrazará y les preparará su merienda preferida. Se da cuenta cuanto los quiere. Le da gracias a Dios por haberle dado a estos hijos tan hermosos mientras pone orden en la casa.

A las 16h00, los dos chicos llegan con alegría a casa. Abren la puerta y gritan: "¡Hola Mamá! ¡Ya volvimos!" Y de repente lo inconcebible se produce. Una bota rebelde expulsada con negligencia con la punta de los dedos del pie, termina su recorrido en la pared dejando una huella. A Cristina la sangre le sube a la cabeza. Pierde el control y no existe más todo este amor acumulado en las últimas cinco o seis horas.

Es una situación catastrófica. Le dice de todo al culpable, exige que limpie en seguida y añade además un pequeño castigo. En cuanto a los mimos, serán para otro día. Toda la energía del amor acumulado se transformó en cólera y en agresividad en una fracción de segundo.
Es correcto educar bien a los hijos pero hay que comprender que es importante también dejar lugar para los instantes de felicidad, aun cuando haya que postergar las reprimendas y los reproches. La acogida hubiera podido desenvolverse como previsto, con calor y ternura, y el papel de educador responsable hubiera podido esperar quince o veinte minutos.

Para ser feliz, hace falta ser vigilante y dedicar tiempo a la felicidad.
 

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